miércoles, 9 de noviembre de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO DEL AÑO SANTO JUBILAR 2000. PRIMERA ESTACIÓN. JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


Lectura del Evangelio

   "¿Eres tú el Rey de los judíos?" (Jn 18, 33) 
  "Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí" (Jn 18, 36). 
   Entonces Pilato le dijo: "¿Luego tú eres Rey?" 
   Respondió Jesús: "Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz". 
  Le dice Pilato: "¿Qué es la verdad?" Con esto, el procurador romano consideró terminado el interrogatorio. Volvió a salir donde los judíos y les dijo: "Yo no encuentro ningún delito en él" (cf. Jn 18, 37-38). 

Meditación junto a San Juan Pablo II 

    El drama de Pilato se oculta tras la pregunta: ¿qué es la verdad? 

   No era una cuestión filosófica sobre la naturaleza de la verdad, sino una pregunta existencial sobre la propia relación con la verdad. Era un intento de escapar a la voz de la conciencia, que ordenaba reconocer la verdad y seguirla. El hombre que no se deja guiar por la verdad, llega a ser capaz incluso de emitir una sentencia de condena de un inocente. 

    Los acusadores intuyen esta debilidad de Pilato y por eso no ceden. Reclaman con obstinación la muerte en cruz. La decisiones a medias, a las que recurre Pilato, no le sirven de nada. No es suficiente infligir al acusado la pena cruel de la flagelación. 

   Cuando el Procurador presenta a la muchedumbre a un Jesús flagelado y coronado de espinas, parece como si con ello quisiera decir algo que, a su entender, debería doblegar la intransigencia de la plaza. Señalando a Jesús, dice: "Ecce homo!" "Aquí tenéis al hombre". Pero la respuesta es: "¡Crucifícalo, crucifícalo!" 

   Pilato intenta entonces negociar: "Tomadlo vosotros y crucificadle, porque yo ningún delito encuentro en él" (cf. Jn 19, 5-7). Está cada vez más convencido de que el imputado es inocente, pero esto no le basta para emitir una sentencia absolutoria. Entonces, los acusadores recurren a un argumento decisivo: "Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César" (Jn 19, 12). Es una amenaza muy clara. Intuyendo el peligro, Pilato cede definitivamente y emite la sentencia, si bien con el gesto ostentoso de lavarse las manos: "Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis" (Mt 27, 24). Así fue condenado a la muerte en cruz Jesús, el Hijo de Dios vivo, el Redentor del mundo. 

   A lo largo de los siglos, la negación de la verdad ha generado sufrimiento y muerte. Son los inocentes los que pagan el precio de la hipocresía humana. No bastan decisiones a medias. No es suficiente lavarse las manos. Queda siempre la responsabilidad por la sangre de los inocentes. Por ello Cristo imploró con tanto fervor por sus discípulos de todos los tiempos: Padre, "Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad" (Jn 17, 17). 

Oración final

Cristo, que aceptas una condena injusta, 
concédenos, a nosotros y a los hombres de todos los tiempos, 
la gracia de ser fieles a la verdad 
y no permitas que caiga sobre nosotros 
y sobre los que vendrán después de nosotros 
el peso de la responsabilidad 
por el sufrimiento de los inocentes.
 A ti, Jesús, Juez justo, 
honor y gloria por los siglos de los siglos. 

R/. Amén. Todos:

viernes, 21 de octubre de 2016

VIA CRUCIS DE PEMAN. PRIMERA ESTACIÓN. JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


Hemos juzgado a Dios: y le hemos condenado a morir tras padecer.
"No queremos más rey que César": que se llama riqueza, que se llama poder.

Hemos hecho elecciones, como dueños de la noche y el día,
Y la noche ha ganado. Y Barrabás ha tenido mayoría.

Aquel día empezó el griterio feroz de los humanos
Y la cobardía de los que se lavan las manos.

En hebreo, y en griego y en latín,
se escribió la sentencia
para que el mundo la conozca del uno al otro confín.

"Éste es el hombre" "Éste es el Rey de los Judíos"
¡Y la Verdad se estaba viendo bajo la transparencia
del insulto y la mofa, como la piedra de los ríos!

Piedra de mármol rojo, mi duro corazón
fue tribunal y solio de la sentencia impía
¿Compartiré con Judas la desesperación?

Hombre que consideras conmigo esta estación
primera, de la doliente via:

Confía en el Amor. Hombre, confía
que hay una apelación
que está dentro de plazo todavía.

JOSÉ MARÍA PEMÁN





domingo, 9 de octubre de 2016

VÍA CRUCIS DE LA J.M.J DE MADRID. SEGUNDA ESTACIÓN. JESÚS ES TRAICIONADO POR JUDAS CON UN BESO


Lectura del Santo Evangelio

      Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. (Jn 13, 26). Se acercó a Jesús… y le besó. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿a qué vienes?” (Mt 26, 49-50). 

Reflexión del Misterio

      En la Cena se respira un hálito de Misterio sagrado. Cristo está sereno, pensativo, sufriente. Había dicho: “He deseado comer esta Pascua con vosotros” (Lc 22,15).Y ahora, a media voz, deja escapar su sentimiento más profundo: “en verdad os digo que uno de vosotros me entregará” (Jn 13, 21).

     Judas se siente mal. Su ambición ha cambiado, a precio de traición, al Dios del Amor por el ídolo del dinero. Jesús lo mira y él desvía la mirada. El Señor le llama la atención ofreciéndole pan con salsa, y le dice: “lo que vas a hacer, hazlo pronto” (Jn 13, 27). El corazón de Judas se había envilecido y se fue a contar su dinero, para entregar poco después a Jesús con un beso. Cristo, al sentir el frío del beso traidor, no se lo reprocha; le dice: “Amigo”. 

    Si estás sintiendo en tu carne el frío de la traición, o el terrible sufrimiento que provoca la división entre hermanos o la lucha fratricida… ¡acude a Jesús! Él asumió las traiciones más dolorosas en el beso de Judas.

jueves, 6 de octubre de 2016

VÍA CRUCIS DE LA MACARENA. JESÚS ES SENTENCIADO INJUSTAMENTE Y CONDENADO A MUERTE














Señor de la Sentencia, 
Tú eres el Dios de la Misericordia
Que no condenas nunca a nadie.
 Ayúdanos a mostrar con nuestra vida,
Tu amor por toda la humanidad.


Meditación Bíblica

       «Pilatos llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el Rey de los judíos?”. Respondió Jesús: “¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mi?”. Pilatos respondió: “¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?”. Le respondió Jesús: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, los míos habrían luchado par que yo no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí”. Entonces Pilatos le dijo: “Luego ¿tú eres rey?”. Respondió Jesús: “Tú lo dices; soy Rey. Para esto he nacido yo y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz”. Le preguntó Pilatos: “¿Qué es la verdad?”» (Jn 18,33-38).

Meditación

      Que fácil es dictar condena, enjuiciar al hermano injustamente. Que difícil resulta dar la cara quitarnos de encima nuestras creencias y vivir de una forma conforme a las enseñanzas del Nazareno. Lo sabemos bien si seguimos las seducciones de la sociedad bien si no te crucifican. Jesús es valiente no ignora lo que le espera pero ha optado por cumplir la voluntad de Dios, acaba de entrar en la hora mas amarga de su vida.

 Oración Final

       Señor de la Sentencia tu eres un Dios cercano el Dios del Amor, que no condenas a nadie, y que quieres que seamos felices. Vamos a trabajar y a comprometernos cada día para no juzgar a nadie, para mostrar compasión y para eliminar toda clase de juicios y de condenas injustas siguiendo tu ejemplo. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.  

miércoles, 30 de marzo de 2016

VÍA CRUCIS POPULAR CANTADO. SEGUNDA ESTACIÓN. JESÚS CARGA CON LA CRUZ


Con la Cruz de tus culpas cargado,
 exhausto de fuerzas camina tu Dios.
Y al subir la pendiente le impelen
por fuera sayones, por dentro tu amor.

Dulce Redentor,
 mi pecado esos hombros oprime.
 Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida
de pena hondo mar,
logradnos la gracia
de nunca pecar.


viernes, 11 de marzo de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO, VIERNES SANTO 2.015. UNDÉCIMA ESTACIÓN. JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ. LA SÚPREMA CÁTEDRA DEL AMOR DE DIOS


Del Evangelio según san Juan

 «Entonces se lo entregó para que lo crucificaran… Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: Jesús el Nazareno, el rey de los judíos».

Sentimientos y pensamientos de Jesús 

      Me están taladrando los pies y las manos. Los brazos estirados. Los clavos atraviesan mi carne con dolor. Tengo el cuerpo inmovilizado, pero libre el corazón, y con esa libertad fui hacia mi pasión. Libre, porque está lleno de amor, de un amor que quiere incluir a todos. Miro a los que me crucifican. Pienso en los que se lo han mandado: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Junto a mí hay otros dos condenados a morir en cruz. Uno de ellos me pide que me acuerde de él cuando esté en mi reino. Sí –le digo–, «hoy estarás conmigo en el paraíso».

Nuestra resonancia 

Te vemos, Señor Jesús, clavado en la cruz. Y nos asaltan preguntas apremiantes: ¿Cuándo quedará abolida la pena de muerte, vigente aún hoy en numerosos Estados? ¿Cuándo desaparecerá todo tipo de tortura y la muerte violenta de personas inocentes? Tu Evangelio es la mejor defensa para el hombre, para todos los hombres. 

Oración

«Ten piedad de nosotros» Señor Jesús, tú aceptaste la cruz para enseñarnos a dar nuestra vida por amor; en la hora de la muerte, escuchaste al ladrón arrepentido. Salvador inocente, fuiste contado entre los malhechores y te sometiste al juicio de los pecadores. Ten piedad de nosotros.

viernes, 4 de marzo de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. DÉCIMA ESTACIÓN. JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS. "LA TÚNICA"



Del Libro de los Salmos 

 «Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica».
Sentimientos y pensamientos de Jesús

       Me quedo en silencio. Me siento humillado por un gesto aparentemente banal. Hace horas que me quitaron la ropa. Pienso en mi Madre, aquí presente. Mi humillación es también la suya. También de esta manera una espada traspasó su alma. A ella le debía la túnica que me arrebataron. Era un símbolo de su amor por mí.

Nuestra resonancia

        Tu túnica, Señor, nos lleva a meditar en un momento de gracia y también en todas las veces que se viola la dignidad del hombre. La gracia es la del Bautismo. Al niño que acaba de convertirse en cristiano, se le dice: «Eres ya nueva creatura y has sido revestido de Cristo. Esta vestidura blanca sea signo de tu dignidad de cristiano. Ayudado por la palabra y el ejemplo de los tuyos, consérvala sin mancha hasta la vida eterna». Esta es la verdad más profunda de la existencia humana. Al mismo tiempo, el amor con que cuidas a todas las criaturas nos lleva también a pensar en situaciones terribles: el tráfico de seres humanos, los niños soldados, el trabajo esclavo, los niños y adolescentes a los que han robado su inocencia, heridos en su intimidad, profanados sin piedad. Tú nos haces pedir humildemente perdón a cuantos sufren estos ultrajes y rezar para que finalmente se despierte la conciencia de los que oscurecen el cielo en la vida de los demás. Ante ti, Señor Jesús, renovamos nuestro propósito de «vencer el mal con el bien».

 Oración

      Las dos vías «Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche. Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin».

viernes, 26 de febrero de 2016

VÍ CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2015. NOVENA ESTACIÓN. JESÚS CAE POR TERCERA VEZ. EL "VIAJE" DE JESUS


Del Evangelio según san Juan

 «Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Sentimientos y pensamientos de Jesús

       Mi camino terreno llega a su fin. Cuando nací, mi madre me puso en un pesebre. He pasado casi toda mi vida en Nazaret. He formado parte de la historia del pueblo elegido. Como enviado itinerante del Padre, he anunciado la amplitud de su amor, en el que todos caben; la extensión de su amor, que se mantiene fiel a lo largo todas las generaciones; la altitud de su amor, esperanza que vence incluso a la muerte; y la profundidad de su amor, que no me ha enviado para los justos, sino para los pecadores. Muchos escucharon mi palabra y me siguieron, convirtiéndose en discípulos míos; otros no me comprendieron. Algunos me rechazaron y, al final, me condenaron. Pero, en este momento, más que nunca, me siento llamado a revelar el amor de Dios por los hombres. 

Nuestra resonancia 

      Señor Jesús, ante tu amor y el amor del Padre, nos preguntamos si no nos estaremos dejando contagiar por el mundo, que considera tu pasión y muerte «necedad y escándalo», siendo así que es «fuerza y sabiduría de Dios». ¿No estaremos siendo cristianos tibios, cuando tu amor es un misterio de fuego? ¿Nos damos cuenta de que antes de que Dios viniese a nosotros, ni siquiera sabíamos quién era Dios? Cuando tú, Hijo Unigénito, llegaste, Dios, que nos hizo a su imagen, nos permitió levantar los ojos a él y nos prometió el Reino de los cielos. ¿Cómo no amar a Aquel que nos ha amado primero»?

Oremos 

       «Abba, Padre» Señor y Dios nuestro, nos atrevemos a llamarte «Padre nuestro». Sentirnos hijos tuyos es un don maravilloso del que te estaremos eternamente agradecidos. Sabemos, Padre, que no somos una mota de polvo en el universo. Nos has dado una gran dignidad, nos has llamado a ser libres. Líbranos de toda forma de esclavitud. No dejes que nos perdamos lejos de ti. Padre, cuida de cada uno de nosotros. Cuida de todos los hombres sobre la faz de tierra.

viernes, 19 de febrero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. OCTAVA ESTACIÓN. JESÚS ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN. "VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA .... VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO




Del Evangelio según san Lucas 

      «Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos”».

Sentimientos y pensamientos de Jesús

      Hace pocos días que llegué a Jerusalén. Una comitiva de discípulos me acogió haciendo fiesta con regocijo. Incluso me aclamaban diciendo: «Bendito el que viene en el nombre del Señor». En medio de su sencillez, ese momento fue solemne. Sin embargo, no fue del agrado de los fariseos. La fiesta no impidió que llorase al ver la ciudad. Ahora que voy exhausto al Gólgota, oigo voces de mujeres que se lloran por mí y se dan golpes de pecho. 

Nuestra resonancia 

      Señor Jesús, también hoy, viendo nuestras ciudades, tendrías motivos para llorar. Quizás también nosotros estamos ciegos y no comprendemos el camino de paz que tú nos indicas. Pero ahora sentimos como una llamada tuya lo que dijiste en el Sermón de la Montaña: «Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios». Y también cuando dijiste a tus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo… Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria al Padre que está en el cielo».

Oración 

      A la luz de la Jerusalén del cielo Señor y Dios nuestro, nos has llamado a la Jerusalén del cielo, que es la tienda de Dios con los hombres. Nos has prometido que allí enjugarás las lágrimas de nuestros ojos, que no habrá ya muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Tú serás nuestro Dios y nosotros seremos tu pueblo. Preserva en nosotros la esperanza de que, después de sembrar con lágrimas, llegará el momento gozoso de recoger las gavillas.[

viernes, 12 de febrero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. SEPTIMA ESTACIÓN. JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ. "NO TE QUEDES LEJOS DE MÍ"




Del Evangelio según san Mateo 

      «Jesús fue con sus discípulos a un huerto, llamado Getsemaní, a orar. Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo: “Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo”. Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: “Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”».

       Del Evangelio según san Lucas «Se le apareció un ángel del cielo, que lo animaba. En medio de su angustia, oraba con más insistencia. Y le bajaba hasta el suelo un sudor como de gotas de sangre».

Sentimientos y pensamientos de Jesús 

       No es sólo cansancio físico. Es algo más profundo lo que me pasa. Ayer tarde estuve un buen rato postrado en oración al Padre. Mi sudor era como gotas de sangre. Estaba ya en agonía. Estoy viviendo la experiencia extrema y difícil de todo ser humano que se acerca a la muerte. Gracias, Padre, por haberme enviado en ese momento un ángel del cielo a consolarme. Nuestra resonancia Señor Jesús, ¡qué abismo de tristeza en tantas almas heridas por la soledad, el abandono, la indiferencia, la enfermedad, la muerte de un ser querido! Inconmensurable, el dolor de cuantos sufren la crueldad de la violencia, el odio de palabras falaces o se encuentran con corazones de piedra que hacen llorar y llevan a la desesperación. El corazón del hombre –el corazón de cada uno de nosotros– espera otra cosa: el cuidado del amor. Tú, Jesús, nos lo enseñas a todos los hombres de buena voluntad: Amaos los unos a los otros como yo os he amado.

Oración

      Que mi corazón cuide y consuele Que las puertas de mi corazón estén abiertas. Que sea grande como el corazón de Dios. Que esté dispuesto a llevar esperanza, a ocuparse de los demás, a escuchar, a poner bálsamo en las heridas, a iluminar a quien se encuentra en tinieblas. Que cuide y consuele hoy, mañana y siempre.

miércoles, 10 de febrero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. SEXTA ESTACIÓN. LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS. DISCÍPULAS


Del Evangelio según San Lucas
   
      «En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando la Buena Noticia del Reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes».

Sentimientos y pensamientos de Jesús 

 Entre la multitud hay muchas mujeres. Su delicadeza impulsa a una de ellas a acercarse para secarme el rostro. Este gesto me hace recordar otros encuentros. Uno de ellos, hace una semana. Fui a cenar, por amistad, a Betania, en casa de Marta, María y Lázaro. María me ungió los pies con óleo perfumado de nardo auténtico. Se sorprendió cuando le dije que lo conservara para mi sepultura. Me veo también sentado junto al pozo de Sicar. Estaba cansado y sediento. Llega en aquel momento una mujer samaritana con un cántaro. Le pido agua. Le hablo de un agua que salta hasta la vida eterna. Parece que esperaba este don para abrir su corazón. Quería contarme todo sobre ella. La vi maravillada profundizando en su propia conciencia. Volvió a su pueblo hablando de mí y diciendo: «¿Será este el Mesías?».

Nuestra resonancia 

Señor Jesús, esta tarde, entre nosotros, la presencia femenina es significativa. En los Evangelios, las mujeres tienen un lugar destacado. Os ayudaron a ti y a los apóstoles. Algunas de ellas estuvieron presentes en tu pasión. Y fueron las primeras en anunciar tu resurrección. El genio femenino nos lleva a vivir la fe con afecto hacia ti. Nos lo enseñan todos los santos. Queremos seguir sus huellas. 

Oración

El don de la maternidad espiritual Señor Jesús, las mujeres sostienen en gran medida el anuncio de la fe en el mundo y el camino de las comunidades cristianas. Haz que sigan siendo testigos de esa felicidad que brota del encuentro contigo y que constituye el secreto profundo de sus vidas. Cuídalas como signo luminoso de maternidad junto a los últimos que, en sus corazones, son los primeros.

viernes, 5 de febrero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. QUINTA ESTACIÓN. EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ. REGRESANDO DEL CAMPO




Del Evangelio según San Lucas

 «Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús»


Sentimientos y pensamientos de Jesús

      Oigo gritos a mi alrededor. Toman a la fuerza a un campesino que pasaba por allí, seguramente por casualidad. Sin muchas explicaciones, lo obligan a llevar mi peso. Me siento aliviado. Le mandan que vaya detrás de mí. Iremos juntos hasta el lugar de mi suplicio. Más de una vez, predicando el Reino de Dios, dije: «Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío».

       Sin embargo, ahora este hombre carga incluso con la mía. Quizás ni siquiera sabe quién soy, pero igualmente me ayuda y me sigue.


Nuestra resonancia en alabanza de Simón

      «Dichoso tú, Simón, que durante la vida llevaste la cruz detrás de nuestro Rey. Los que llevan las insignias de los reyes se sienten orgullosos, pero los reyes y sus insignias pasarán. Dichosas tus manos que levantaron y llevaron en procesión la cruz de Jesús que nos dio la vida».

     Señor, quizás también para algunos de nosotros el encuentro contigo sucedió de modo fortuito. Pero luego se ha hecho más profundo. 

       Consideramos un gran don de tu gracia que no falten entre nosotros cirineos, que lleven la cruz de los otros. Lo hacen con perseverancia. Los motiva el amor. Su presencia es fuente de esperanza. Ponen en práctica la invitación de san Pablo: «Llevad los unos las cargas de los otros».[27] Y así cuidan de sus hermanos.

Oración

¿Quién no tiene necesidad de un cirineo?

 Señor Jesús, tú has dicho que «hay más dicha en dar que en recibir». Haznos disponibles para que también nosotros llevemos a cabo la tarea del «cirineo». Que quien vea nuestra forma de vida se sienta animado al vernos cultivar lo bello, lo justo, lo verdadero, lo esencial. Que quien sea frágil nos vea humildes porque, en muchos aspectos, también nosotros somos frágiles. Que quien reciba de nosotros signos de gratuidad perciba que nosotros mismos tenemos mil motivos para decir «gracias». Que quien no pueda correr se sienta tranquilo, porque le queremos. Estamos dispuestos a ir más despacio: no queremos dejarlo atrás.

viernes, 29 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. CUARTA ESTACIÓN. JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE. "UNA ESPADA TRASAPASA SU ALMA"



Del Evangelio según san Lucas

 «Simeón los bendijo diciendo a María, su madre: “Mira, este está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida; así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma”… Su madre conservaba todo esto en su corazón».

Sentimientos y pensamientos de Jesús

      Mi Madre está entre la gente. Mi corazón late con fuerza. No consigo verla bien. La sangre me cubre la cara. Cuando tenía cuarenta días, me llevaron al Templo para presentar la ofrenda, según la Ley de Moisés. A mis padres les habló un profeta. Se llamaba Simeón. Me tomó en brazos. Dijo que yo sería «una bandera discutida» y que a mi madre «una espada le traspasaría el alma». Palabras que en este momento se han hecho amarga realidad para ambos. Hoy se realiza plenamente la ofrenda de aquel día.

Resonancia de María 

      «¡Ay de mí! ¿Qué veo? Hijo mío, de estirpe divina. ¡Te arrastran las manos de esos criminales y lo soportas! Te conducen a las cadenas y por tu propia voluntad te diriges hacia ellas, tú que eres quien libra de sus cadenas al linaje de los encadenados… ¡Yo me muero! Dime, dime una sola palabra, tú, Palabra de Dios Padre; no, no pases en silencio ante la esclava convertida en madre».

     Señor Jesús, el drama que afrontas junto a tu Madre por una callejuela de Jerusalén nos hace pensar en tantas tragedias familiares de nuestro mundo. Hay para todos: madres, padres, hijos, abuelos y abuelas. Es fácil juzgar a los demás, pero lo más importante es saber ponerse en su lugar y ayudarles en la medida de lo posible. Lo intentaremos. 

Oración

«Haced lo que él os diga» 

     María Santísima, madre de Jesús, esposa de José, te pedimos que acompañes el Sínodo de los Obispos dedicado a la familia. Intercede por el Papa, por los Obispos y por cuantos están directamente involucrados en él. Que sean dóciles al Espíritu Santo y logren discernir con acierto. Que tengan siempre presente lo que dice el salmo: «La misericordia y la verdad se encontrarán».[22] En Caná, tú, María, dijiste a los siervos: «Haced lo que él os diga».[23] Acude en ayuda de los esposos y a los padres cristianos, llamados a dar testimonio de la belleza de una familia inspirada y guiada por las enseñanzas de Jesús.

viernes, 22 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. TERCERA ESTACIÓN. JESÚS CAE BAJO EL PESO DE LA CRUZ. "ESTE ES EL CORDERO DE DIOS"


Del Libro del profeta Isaías 

    «Él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron».

Sentimientos y pensamientos de Jesús 

       Me tambaleo al dar los primeros pasos hacia el Calvario. He perdido ya mucha sangre. Me resulta difícil sostener el peso del madero que he de llevar. Y caigo a tierra. Alguien me levanta. A mi alrededor veo mucha gente. Entre ellos, hay quien me quiere bien. Otros son sólo curiosos. Pienso en Juan Bautista que, al comienzo de mi vida pública, dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Ahora se revela la verdad de esas palabras. 

Nuestra resonancia 

      Señor Jesús, en este día no podemos parecernos al fariseo que se ensalza a sí mismo, sino al publicano que no se atreve siquiera a levantar la cabeza. Como él, te pedimos con confianza, a ti que eres el Cordero de Dios, perdón por nuestros pecados de pensamiento, palabra, obra y omisión. Meditando sobre el peso de tu cruz, no nos avergonzaremos de hacer sobre nuestro cuerpo la señal de la cruz: «Es una ayuda eficaz: gratuita para los pobres y, para quien es débil, no exige ningún esfuerzo. Se trata, ciertamente, de una gracia de Dios».

Orción 

      Tu Hijo ha compartido nuestra vida humana Te alabamos, Padre santo, porque muchas veces, a través de los profetas nos has enseñado a esperar tu salvación. Te alabamos porque tanto amaste al mundo, que nos enviaste a tu Hijo único. Para cumplir tus designios, él compartió en todo nuestra condición humana, menos en el pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y la alegría a los afligidos.[18] Gracias, Padre.

viernes, 15 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. SEGUNDA ESTACIÓN. JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS. "CONTADO ENTRE LOS PECADORES"



Del Evangelio según San Marcos

       «Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo».

 Sentimientos y pensamientos de Jesús 

       Me rodean los soldados del gobernador. Para ellos, ya no soy una persona, sino un objeto. Quieren divertirse conmigo, burlarse de mí. Por eso me visten de rey. Han preparado incluso una corona, pero de espinas. Me golpean en la cabeza con una caña. Me escupen. Me sacan afuera. Resuenan en mí las dramáticas palabras del profeta Isaías sobre el Siervo del Señor. Dicen de él que no tiene aspecto atrayente; que es despreciado, varón de dolores, como un cordero llevado al matadero; que es arrancado de la tierra de los vivos, maltratado hasta la muerte. Ese Siervo soy yo, para desvelar la grandeza del amor de Dios por el hombre.

Nuestra resonancia 
       Tú, Jesús, has sido «contado entre los pecadores». En la primera generación cristiana, precisamente por hablar públicamente de ti, Pedro y Juan, Pablo y Silas, entraron en prisión. Así ha ocurrido muchas veces a lo largo de los siglos. También en nuestros días hay hombres y mujeres que son encarcelados, condenados e incluso asesinados simplemente por ser creyentes o por su compromiso en favor de la justicia y la paz. Ellos no se avergüenzan de tu cruz. Son ejemplos admirables para que los imitemos. Oremos con las palabras de un mártir Shahbaz Bhatti En la mañana del 2 de marzo de 2011, el paquistaní Shahbaz Bhatti, Ministro de las Minorías, fue asesinado por un grupo de hombres armados. En su testamento espiritual escribe: «Recuerdo que un viernes de Pascua, cuando sólo tenía trece años, escuché un sermón sobre el sacrificio de Jesús por nuestra redención y por la salvación del mundo. Y pensé corresponder a su amor dando amor a nuestros hermanos y hermanas, poniéndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, los necesitados y los perseguidos que viven en este país islámico. Quiero que mi vida, mi carácter, mis actos, hablen por mí y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí, que me sentiría privilegiado si Jesús aceptara el sacrificio de mi vida». A la luz de este testimonio, oremos.

Oración

       Señor Jesús, conforta interiormente a los perseguidos. Que se extienda por todo el mundo el derecho fundamental a la libertad religiosa. Te damos gracias por todos aquellos que, como «ángeles», ofrecen maravillosos signos de la venida de tu Reino.