viernes, 29 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. CUARTA ESTACIÓN. JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE. "UNA ESPADA TRASAPASA SU ALMA"



Del Evangelio según san Lucas

 «Simeón los bendijo diciendo a María, su madre: “Mira, este está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida; así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma”… Su madre conservaba todo esto en su corazón».

Sentimientos y pensamientos de Jesús

      Mi Madre está entre la gente. Mi corazón late con fuerza. No consigo verla bien. La sangre me cubre la cara. Cuando tenía cuarenta días, me llevaron al Templo para presentar la ofrenda, según la Ley de Moisés. A mis padres les habló un profeta. Se llamaba Simeón. Me tomó en brazos. Dijo que yo sería «una bandera discutida» y que a mi madre «una espada le traspasaría el alma». Palabras que en este momento se han hecho amarga realidad para ambos. Hoy se realiza plenamente la ofrenda de aquel día.

Resonancia de María 

      «¡Ay de mí! ¿Qué veo? Hijo mío, de estirpe divina. ¡Te arrastran las manos de esos criminales y lo soportas! Te conducen a las cadenas y por tu propia voluntad te diriges hacia ellas, tú que eres quien libra de sus cadenas al linaje de los encadenados… ¡Yo me muero! Dime, dime una sola palabra, tú, Palabra de Dios Padre; no, no pases en silencio ante la esclava convertida en madre».

     Señor Jesús, el drama que afrontas junto a tu Madre por una callejuela de Jerusalén nos hace pensar en tantas tragedias familiares de nuestro mundo. Hay para todos: madres, padres, hijos, abuelos y abuelas. Es fácil juzgar a los demás, pero lo más importante es saber ponerse en su lugar y ayudarles en la medida de lo posible. Lo intentaremos. 

Oración

«Haced lo que él os diga» 

     María Santísima, madre de Jesús, esposa de José, te pedimos que acompañes el Sínodo de los Obispos dedicado a la familia. Intercede por el Papa, por los Obispos y por cuantos están directamente involucrados en él. Que sean dóciles al Espíritu Santo y logren discernir con acierto. Que tengan siempre presente lo que dice el salmo: «La misericordia y la verdad se encontrarán».[22] En Caná, tú, María, dijiste a los siervos: «Haced lo que él os diga».[23] Acude en ayuda de los esposos y a los padres cristianos, llamados a dar testimonio de la belleza de una familia inspirada y guiada por las enseñanzas de Jesús.

viernes, 22 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. TERCERA ESTACIÓN. JESÚS CAE BAJO EL PESO DE LA CRUZ. "ESTE ES EL CORDERO DE DIOS"


Del Libro del profeta Isaías 

    «Él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron».

Sentimientos y pensamientos de Jesús 

       Me tambaleo al dar los primeros pasos hacia el Calvario. He perdido ya mucha sangre. Me resulta difícil sostener el peso del madero que he de llevar. Y caigo a tierra. Alguien me levanta. A mi alrededor veo mucha gente. Entre ellos, hay quien me quiere bien. Otros son sólo curiosos. Pienso en Juan Bautista que, al comienzo de mi vida pública, dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Ahora se revela la verdad de esas palabras. 

Nuestra resonancia 

      Señor Jesús, en este día no podemos parecernos al fariseo que se ensalza a sí mismo, sino al publicano que no se atreve siquiera a levantar la cabeza. Como él, te pedimos con confianza, a ti que eres el Cordero de Dios, perdón por nuestros pecados de pensamiento, palabra, obra y omisión. Meditando sobre el peso de tu cruz, no nos avergonzaremos de hacer sobre nuestro cuerpo la señal de la cruz: «Es una ayuda eficaz: gratuita para los pobres y, para quien es débil, no exige ningún esfuerzo. Se trata, ciertamente, de una gracia de Dios».

Orción 

      Tu Hijo ha compartido nuestra vida humana Te alabamos, Padre santo, porque muchas veces, a través de los profetas nos has enseñado a esperar tu salvación. Te alabamos porque tanto amaste al mundo, que nos enviaste a tu Hijo único. Para cumplir tus designios, él compartió en todo nuestra condición humana, menos en el pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y la alegría a los afligidos.[18] Gracias, Padre.

viernes, 15 de enero de 2016

VÍA CRUCIS DEL COLISEO. VIERNES SANTO 2.015. SEGUNDA ESTACIÓN. JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS. "CONTADO ENTRE LOS PECADORES"



Del Evangelio según San Marcos

       «Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo».

 Sentimientos y pensamientos de Jesús 

       Me rodean los soldados del gobernador. Para ellos, ya no soy una persona, sino un objeto. Quieren divertirse conmigo, burlarse de mí. Por eso me visten de rey. Han preparado incluso una corona, pero de espinas. Me golpean en la cabeza con una caña. Me escupen. Me sacan afuera. Resuenan en mí las dramáticas palabras del profeta Isaías sobre el Siervo del Señor. Dicen de él que no tiene aspecto atrayente; que es despreciado, varón de dolores, como un cordero llevado al matadero; que es arrancado de la tierra de los vivos, maltratado hasta la muerte. Ese Siervo soy yo, para desvelar la grandeza del amor de Dios por el hombre.

Nuestra resonancia 
       Tú, Jesús, has sido «contado entre los pecadores». En la primera generación cristiana, precisamente por hablar públicamente de ti, Pedro y Juan, Pablo y Silas, entraron en prisión. Así ha ocurrido muchas veces a lo largo de los siglos. También en nuestros días hay hombres y mujeres que son encarcelados, condenados e incluso asesinados simplemente por ser creyentes o por su compromiso en favor de la justicia y la paz. Ellos no se avergüenzan de tu cruz. Son ejemplos admirables para que los imitemos. Oremos con las palabras de un mártir Shahbaz Bhatti En la mañana del 2 de marzo de 2011, el paquistaní Shahbaz Bhatti, Ministro de las Minorías, fue asesinado por un grupo de hombres armados. En su testamento espiritual escribe: «Recuerdo que un viernes de Pascua, cuando sólo tenía trece años, escuché un sermón sobre el sacrificio de Jesús por nuestra redención y por la salvación del mundo. Y pensé corresponder a su amor dando amor a nuestros hermanos y hermanas, poniéndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, los necesitados y los perseguidos que viven en este país islámico. Quiero que mi vida, mi carácter, mis actos, hablen por mí y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí, que me sentiría privilegiado si Jesús aceptara el sacrificio de mi vida». A la luz de este testimonio, oremos.

Oración

       Señor Jesús, conforta interiormente a los perseguidos. Que se extienda por todo el mundo el derecho fundamental a la libertad religiosa. Te damos gracias por todos aquellos que, como «ángeles», ofrecen maravillosos signos de la venida de tu Reino.