viernes, 21 de octubre de 2016

VIA CRUCIS DE PEMAN. PRIMERA ESTACIÓN. JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


Hemos juzgado a Dios: y le hemos condenado a morir tras padecer.
"No queremos más rey que César": que se llama riqueza, que se llama poder.

Hemos hecho elecciones, como dueños de la noche y el día,
Y la noche ha ganado. Y Barrabás ha tenido mayoría.

Aquel día empezó el griterio feroz de los humanos
Y la cobardía de los que se lavan las manos.

En hebreo, y en griego y en latín,
se escribió la sentencia
para que el mundo la conozca del uno al otro confín.

"Éste es el hombre" "Éste es el Rey de los Judíos"
¡Y la Verdad se estaba viendo bajo la transparencia
del insulto y la mofa, como la piedra de los ríos!

Piedra de mármol rojo, mi duro corazón
fue tribunal y solio de la sentencia impía
¿Compartiré con Judas la desesperación?

Hombre que consideras conmigo esta estación
primera, de la doliente via:

Confía en el Amor. Hombre, confía
que hay una apelación
que está dentro de plazo todavía.

JOSÉ MARÍA PEMÁN





domingo, 9 de octubre de 2016

VÍA CRUCIS DE LA J.M.J DE MADRID. SEGUNDA ESTACIÓN. JESÚS ES TRAICIONADO POR JUDAS CON UN BESO


Lectura del Santo Evangelio

      Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. (Jn 13, 26). Se acercó a Jesús… y le besó. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿a qué vienes?” (Mt 26, 49-50). 

Reflexión del Misterio

      En la Cena se respira un hálito de Misterio sagrado. Cristo está sereno, pensativo, sufriente. Había dicho: “He deseado comer esta Pascua con vosotros” (Lc 22,15).Y ahora, a media voz, deja escapar su sentimiento más profundo: “en verdad os digo que uno de vosotros me entregará” (Jn 13, 21).

     Judas se siente mal. Su ambición ha cambiado, a precio de traición, al Dios del Amor por el ídolo del dinero. Jesús lo mira y él desvía la mirada. El Señor le llama la atención ofreciéndole pan con salsa, y le dice: “lo que vas a hacer, hazlo pronto” (Jn 13, 27). El corazón de Judas se había envilecido y se fue a contar su dinero, para entregar poco después a Jesús con un beso. Cristo, al sentir el frío del beso traidor, no se lo reprocha; le dice: “Amigo”. 

    Si estás sintiendo en tu carne el frío de la traición, o el terrible sufrimiento que provoca la división entre hermanos o la lucha fratricida… ¡acude a Jesús! Él asumió las traiciones más dolorosas en el beso de Judas.

jueves, 6 de octubre de 2016

VÍA CRUCIS DE LA MACARENA. JESÚS ES SENTENCIADO INJUSTAMENTE Y CONDENADO A MUERTE














Señor de la Sentencia, 
Tú eres el Dios de la Misericordia
Que no condenas nunca a nadie.
 Ayúdanos a mostrar con nuestra vida,
Tu amor por toda la humanidad.


Meditación Bíblica

       «Pilatos llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el Rey de los judíos?”. Respondió Jesús: “¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mi?”. Pilatos respondió: “¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?”. Le respondió Jesús: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, los míos habrían luchado par que yo no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí”. Entonces Pilatos le dijo: “Luego ¿tú eres rey?”. Respondió Jesús: “Tú lo dices; soy Rey. Para esto he nacido yo y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz”. Le preguntó Pilatos: “¿Qué es la verdad?”» (Jn 18,33-38).

Meditación

      Que fácil es dictar condena, enjuiciar al hermano injustamente. Que difícil resulta dar la cara quitarnos de encima nuestras creencias y vivir de una forma conforme a las enseñanzas del Nazareno. Lo sabemos bien si seguimos las seducciones de la sociedad bien si no te crucifican. Jesús es valiente no ignora lo que le espera pero ha optado por cumplir la voluntad de Dios, acaba de entrar en la hora mas amarga de su vida.

 Oración Final

       Señor de la Sentencia tu eres un Dios cercano el Dios del Amor, que no condenas a nadie, y que quieres que seamos felices. Vamos a trabajar y a comprometernos cada día para no juzgar a nadie, para mostrar compasión y para eliminar toda clase de juicios y de condenas injustas siguiendo tu ejemplo. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.